viernes, 10 de julio de 2009

La ética es un plato que no todos los periodistas prueban a diario



La ética periodística es de gran importancia para quienes ejercen esta profesión, pero por sobretodo para la sociedad en general, ya que cuando un periodista falla a su ética intencionadamente o no, está causando un grave daño de posible desinformación en la gente que lo escuchó o leyó.

Es para los periodistas muy complejo el afirmar que han fallado en este aspecto, es por eso que la mayoría afirma no recordar haber fallado a su ética, manteniendo fuera sus tendencias y proponiéndose ser una mejor periodista cada día al despertar como afirma Ivonne Guzmán, editorialista de El Comercio. O como dice Andrés Jarrín, periodista, “no he fallado a mi ética, aunque eso me haya hecho mantenerme lejos de los medios de comunicación tradicionales”.

• Lenin Artieda es un caso distinto, pues su primer argumento es que no cree ni en la objetividad ni en la ética periodística. Tras las declaraciones de la semana pasada del Presidente de la República, Rafael Correa, sobre el retraso en el cronograma de la Asamblea, argumentando que parte de la culpa es de Alberto Acosta, presidente de la misma, por ser demasiado democrático y escuchar a todos. El periodista está siendo acusado por el Gobierno Nacional y su titular en particular de editar y descontextualizar las declaraciones de Correa para tensionar su relación con el Presidente de la Asamblea. Así, en la mañana del martes 26 de mayo, el programa Contacto Directo tuvo que transmitir una aclaración a la noticia dada por Artieda, interrumpiendo este programa.
La defensa de Lenin es el derecho y obligación de editar que tienen los periodistas, y dice que esto es obviamente subjetivo. Legalmente este acto que para el gobierno de Correa resulta antiético, no podría llegar a un juicio ni civil, ni penal. El derecho máximo al que se podría acceder y se accedió de hecho, es a la aclaración.

• Otro caso en que la ética periodística fue dudosa fue en el sonado caso de Francisco Vivanco, director del periódico La Hora, quien luego de que Correa nombrara un vocal más para la junta bancaria cuando Vergara era el superintendente, tituló en su diario: “asalto a la junta bancaria”. Como directo agraviado, Rafael Correa hizo fuertes declaraciones contra este periodista, y declaró que él debía probar el asalto. Pues el periodismo debería ya dejarse de eufemismos. Vivanco se defiende apelando a una supuesta intolerancia del primer mandatario, y al derecho a la libertad de expresión que piensa está seriamente amenazada por el gobierno actual.
Este es un caso que sí generó un juicio, y a nivel penal por injurias calumniosas. La pena máxima para este delito es de dos años de cárcel. Actualmente el juicio continúa sin una resolución final.

• El tercer proceso que pude encontrar fue contra el equipo periodístico de teleamazonas con respecto al caso de los “Pati-videos”, la acusación fue hecha por el ex ministro de economía, Armando Rodas, a juicio de quien este canal perjudicó severamente su imagen. Tras las investigaciones sobre la vinculación e intención del ex Ministro en la supuesta negociación de bonos global realizadas por la fiscalía, Rodas fue declarado inocente de todo cargo, sin embargo él cree que teleamazonas dio gran espacio a las acusaciones y ninguna a las rectificaciones. Teleamazonas fue el canal al que acudió Quinto Pazmiño con los videos. Este hombre tenía muy poca credibilidad y el canal le dio todo el espacio que quiso y presentó sin ningún reparo insinuaciones contra Armando Rodas, afirma un periodista del mismo canal.

El ex ministro no presentará cargos, y legalmente tampoco podría hacerlo, ya que el canal en teoría solo fue un intermediario de la información proporcionada por Pazmiño. En caso de que Rodas decidiera podría exigir reparaciones a su honra mediante rectificaciones y hasta podría llegar a seguir un juicio civil por daños y perjuicios y exigir una indemnización en caso de que un juez fallara a su favor, asegura Ramiro García Falcón, abogado.
Casos así, lastimosamente para el periodismo, hay muchos. La mayoría de ellos pasan sin llamar la atención de las personas: Pocos son los que han terminado en sentencias de un juez.